Sabés que te hablo
desde las más profundas entrañas
sabés que sufrí tanto
hasta llenar un río de lágrimas
sabés que mis lágrimas
son bien saladas y profundas
sabés que el sol que amanece
no es lo mismo para mi que para todos
sabés que mis destellos
son eternos durante la noche estrellada
sabés que tus palabras
están tatuadas en mi mente
sabés que el tomate sólo me saca la sed
en esos momentos
y sabés que soy tan frágil
como una hoja naranja, tímida y crujiente
de Otoño
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